La marca australiana Fantastic Delites ha creado una original campaña utilizando Digital Signage. Está vez no es importante el tamaño de la pantalla, la posición o lo vistosa que es la campaña, si no el gran ingenio de esta campaña que ha creado un sistema para retar (interactuar) con el usuario muy eficaz.

Y lo han conseguido lanzando una máquina expendedora que no funciona con dinero y que ha triunfado en las calles. Con unos contenidos muy sencillos hace que el usuario interactúe con la máquina, mediante un botón o mediante una cámara. Cosas tan disparatadas como pulsar un botón 5000 veces o bailar como un robot son la moneda de cambio de está máquina.

En el siguiente video podéis ver la repercusión de la campaña,  y como el ingenio y el Digital Signage mueven masas.

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