Amazon se pasa al digital signage y podría entrar en el mercado de la publicidad exterior

Hace unas semanas hablábamos de los retailers nativos digitales que, a pesar de haber nacido como marcas en internet y tener el grueso de facturación en el ecommerce, habían decidido pasarse al comercio físico para llegar a esa buena parte del público que sigue prefiriendo comprar en tiendas físicas. Uno de los casos más significativos es el marketplace Amazon, que tras conquistar prácticamente todos los rincones del comercio electrónico, ha abierto cadenas de tiendas físicas como Amazon Fresh o Amazon Style.

Pero uno de los últimos pasos del gigante norteamericano podría meterle de lleno, además, en la trastienda de sus competidores. Y no solo entre los retailers físicos, sino también entre los agentes de publicidad exterior. Y es que como leíamos en Puromarketing, Amazon va a empezar a emitir contenidos publicitarios en los circuitos de digital signage de sus tiendas, especialmente de las tiendas Amazon Fresh.

En principio serían en sus pantallas de cartelería digital, pero también se baraja la posibilidad de aprovechar paneles integrados en carritos, cajas de pago e incluso puertas de las neveras. Estos soportes permitirían además ofrecer de una forma más natural anuncios personalizados a sus clientes y comercializar publicidad programática a sus anunciantes. También permitirían cruzar datos de analytics sobre reproducción de anuncios, impresiones estimadas, concurrencia… con información de tickets de compra o datos de venta.

En una reciente entrevista Peter Bordes, CEO de la compañía de IA Alfi, contaba que “Amazon está preparada para recopilar orgánicamente y comprender realmente los hábitos y comportamientos de compra de los consumidores”. Ello podría implementar funciones phygital como alertar a un comprador si pasa junto a un producto que previamente ha incluido en su lista de deseos. Para ello Amazon se valdría de  «Just Walk Out«, la tecnología disponible en algunas de sus tiendas de comestibles y que permite ahorrar tiempo comprando sin pasar por cajas.

Como inciden desde Puromarketing, el reto estaría en lograr un equilibrio entre la publicidad y la experiencia de compra, para que los consumidores no se sientan sobrecargados de anuncios, y entre los datos que se usan y cómo. Un exceso de personalización podría provocar una sensación de invasión de la privacidad como ya ocurre con otras plataformas como buscadores o asistentes virtuales.