El digital signage está en continua evolución, cada día salen al mercado nuevos proyectos con importantes innovaciones tecnológicas que mejoran diversos aspectos del sector. Desde pantallas flexibles o transparentes, pasando por tamaños de vértigo, soluciones integradas en la propia pantalla o importantes mejoras en las infraestructuras que mantienen esas redes.

Cada día hay más sectores que se interesan por las bondades del digital signage. Los primeros sectores en introducir el digital signage fueron sectores del retail y transportes, sectores con una clara cercanía al consumidor. Cada vez hay más sectores alejados de los consumidores finales que apuestan por el digital signage. Algunos sectores industriales están viendo cómo pueden aprovechar las bondades de estas tecnologías para mejorar en su productividad, seguridad e información.

Uno de los sectores que se está viendo más favorecido por el digital signage es el del Cloud Computing. Para aquellos que no conozcan las bondades del cloud la resumimos en una única frase: Consume aquello que necesitas cuando lo necesitas. Este cambio de paradigma constituye una importante fuente de ahorro por parte de las empresas proveedoras de servicios para circuitos de digital signage.

¿Qué implica pagar por el uso que le doy a la infraestructura?

Curva de uso de la infraestructura cloud
Uso de la infraestructura cloud

Este gráfico corresponde al uso de la infraestructura por parte de los players, los mayores consumidores de recursos de un sistema de digital signage. Se puede apreciar claramente como el consumo sigue una función cíclica que se repite a diario. Se observa como por la noche muchos circuitos se apagan y eso hace que dejen de consumir recursos. La línea roja separa las hora valle de las hora pico, de igual forma que la curva de consumo energético de un país. El cloud computing nos permite que durante esas horas valle, donde precisamos menor infraestructura, podamos reducirla y así ahorrar importantes costes operativos, por el contrario, sectores energéticos se diseñan para soportar picos y durante esas horas valle se malgastan una importante parte de su infraestructura.

Por el contrario, en una infraestructura en la nube es la propia infraestructura la que se adapta automáticamente a las posibles crecidas de demanda. En definitiva, a medida que haya más players y estos precisen de mayor potencia, los propios servidores serán quien pedirán más recursos a la nube para dar respuesta a la demanda que reciben. De igual forma, cuando esta demanda disminuya, serán los responsables de liberar recursos que no precisen. Con estos avances se consiguen infraestructuras adaptables que se amoldan en cada momento a las circunstancias del negocio.

En conclusión, mejorar los costes operativos significa, no sólo un ahorro económico, sino también un ahorro de energía y de consumo de recursos naturales. Este caso de éxito del cloud computing es extrapolable a cientos de sectores donde la demanda de infraestructura sigue patrones parecidos al del digital signage. El sector del cloud computing está empezando a ser un sector estratégico y una fuente de ahorro muy importante para todo tipo de empresas, especialmente empresas de distribución de contenidos como el digital signage.

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