El sector del Digital Signage siempre ha estado estrechamente relacionado con la publicidad. Hoy en día, las plataformas de Digital Signage se presentan como una magnífica herramienta para desarrollar tácticas de Call to Action (CTA).

Comúnmente, el CTA es ese botón que encontramos en muchas webs que nos invita a hacer clic para realizar una acción determinada: registrarse, descargar un software, obtener más información, conseguir una recompensa… Se consigue así, por un lado, una valiosa interactuación con el público objetivo (creando un vínculo con él), y por el otro, un lead muy valioso en el funnel de ventas de nuestro producto o servicio.

En el digital signage, el Call to Action puede ser un enlace para una determinada acción, como hemos visto en el ejemplo de las webs, si contamos con paneles táctiles con los que el usuario pueda interactuar. Pero generalmente se tratará de un sencillo y conciso mensaje que inste al público a realizar esa acción determinada, pero de forma analógica: realizar una llamada de teléfono, acudir a un establecimiento, comprar un producto…

Con el Call to Action se busca conectar con el público. No es suficiente una simple pantalla que emite y repite en loop contenidos dinámicos sin ninguna historia que contar. Las técnicas de publicidad deben estar destinadas a provocar la actuación del CTA entre el público receptor. Es decir, tienen la finalidad de pedir a la audiencia que cambie su comportamiento como usuario, que responda a la llamada.

Para diseñar un buen Call to Action en nuestra cartelería digital, debemos tener en cuenta que es muy importante tener bien definido a nuestro público objetivo. Debemos conocerlo en profundidad y, una vez identificado, se puede diseñar la mejor medida para la “llamada a la acción”.  Dicho esto, ¿qué tácticas se tienen que tener en cuenta para que funcione una buena acción de Call to action? A continuación se exponen las más relevantes:

El Call To Action constituye un elemento indispensable para la cartelería digital como herramienta de marketing y publicidad. Le confiere un alto valor añadido y lo introduce como elemento extra en el funnel de ventas. Incluso en contenidos meramente informativos y sin relación con el producto (una noticia, una previsión metereológica), el CTA se presenta como un elemento cada vez más imprescindible para rentabilizar nuestra inversión, sobre todo el entornos neutros y circuitos digitales ajenos (transporte público, espacios exteriores, etc).