Smartcity, smartcities o ciudades inteligentes son términos que no nos sacamos de la cabeza. Son vocablos que oímos constantemente para referirse a cosas muy diferentes pero con el claro objetivo de hacer de la ciudad que vivimos un lugar mejor. En nuestro Smartcities Lab podéis descubrir muchos de los proyectos que ha realizado ADmira como el SmartTaxi o la Smartquesina (escogida entre las mejores propuestas mundiales en Smart City Expo 2012). 

En este contexto, la ciudad de Chicago ha decidido dar un paso más e instalar una red de 40 sensores, con el objetivo de llegar a los 1.000, para que los ciudadanos consigan ser más felices y saludables vinculando los sensores que ya tienen, en sus móviles por ejemplo, y los sensores dispuestos en la ciudad. 

La Universidad de Chicago, School of the Art Institute de Chicago y Argonne National Laboratory apuestan por este proyecto que tiene entre sus objetivos:

Optimizar las señales de tráfico para los viandantes y controlar el flujo de peatones.

Evaluar la calidad del aire, humedad, temperatura, vibraciones, luz y sonido. Para proporcionar información de la ruta más adecuada, del camino de emergencia más rápido o de las calles con más iluminación.

– Seguimiento de las partículas del aire, muy interesante para aquellas personas que sufren alergias o asma.

Todos los datos que recogerán estos sensores servirán, no solo para los ciudadanos de Chicago, sino también para las autoridades locales y para los arquitectos. El diseño urbano puede verse en entredicho dependiendo de los datos que se recojan y puede ser un gran indicador para que otras ciudades se replanteen su modelo y quieran dar el paso y convertirse en smartcities. 

Para conocer más sobre el proyecto mira el vídeo:

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