El famoso museo británico ha apostado por el Digital Signage en sus instalaciones para mejorar la experiencia del visitante y así poder mostrar sus obras con una perspectiva muy diferente.

Ya son muchos los que apuestan por la innovación digital para ofrecer a sus clientes una experiencia más completa y dinámica. El Tate Modern ha instalado en su interior un enorme muro digital que recoge cerca de 3.500 obras de arte de 750 artistas acercando a los visitantes desde el mismo sitio a toda la historia que posee el museo. Las obras son mostradas de una forma divertida e interactiva a diferentes perfiles de público. Desde el videowall y gracias a su función multitáctil los múltiples visitantes que están interactuando al mismo tiempo pueden disfrutar conjuntamente de la experiencia.

Este tipo de novedad no solo es atractiva y aporta modernidad al museo sino que permite personalizar la visita conectando mejor con el público y dinamizar los contenidos para que estos puedan disfrutar de la historia en las sucesivas visitas.

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