La Abadía Real de Fontevraud, la ciudad monástica más grande de Europa, se ha transformado. Un amplio proceso de digitalización con una red de señalización digital de cerca de 90 pantallas ha marcado un antes y un después en este tranquilo enclave.

Esta Abadía que cuenta con un hotel, un restaurante, un centro cultural y artístico y en la que realizan convenciones y eventos de todo tipo, ha pasado a convertirse en una ciudad viva en la que transitan más de 200.000 visitantes al año. 

El circuito de digital signage se encuentra en diferentes lugares y difunde información práctica sobre el amplio abanico de servicios que ofrecen así como un recorrido histórico de la que fue la ciudad monástica más grande de Europa. Además, el restaurante cuenta con mesas táctiles en las que realizar el pedido y profundizar en la historia del lugar. La transformación digital ha sido discreta y ha respetado la arquitectura de la Abadía.

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