Investigadores del Imperial College de Londres han incorporado un sensor a un grupo de aves que mide los niveles de dióxido de nitrógeno, ozono y otros contaminantes.

Actualmente en Londres el problema de la contaminación es grave ya que los últimos 5 años han sobrepasado las recomendaciones de la Unión Europea. Como todos los países tiene una red de estaciones de medición de la contaminación del aire pero muchas zonas son difíciles de medir, aquí la labor del grupo de aves.

Las Pigeon Air Patrol son un grupo de 10 palomas que llevan un arnés del que se sujeta un sensor fabricado por PlumeLabs que mide la contaminación del aire. Además llevan un GPS con lo que comunican periódicamente las mediciones y la posición de la paloma lo que permite saber información acerca de un distrito concreto de la ciudad. A través de un tuit indicando el código postal también es posible obtener información.

La campaña que empezó este junio obtuvo mucho éxito y consiguió obtener el dinero necesario para adquirir más sensores que pudieran ser colgados de mochilas, bicicletas, etc. La idea es que otras ciudades del mundo tengan como red de estaciones de medición de la contaminación del aire, maneras tan novedosas e ingeniosas como estas.

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