Una empresa estadounidense ha desarrollado un microchip que implementará en algunos de sus empleados. El dispositivo tiene el tamaño de un grano de arroz y se colocará en la mano.

El chip contiene unos sensores que al ser escaneados permiten acceder a información en ordenadores u otros dispositivos. Sus funciones pueden ser infinitas desde realizar compras mediante tecnologías de identificación como la NFC hasta utilizarlo como una especie de clave electrónica. Además, la compañía ha indicado que los datos del chip serán encriptados asegurando la privacidad de los datos del usuario.

En cuanto a la implantación de microchip es indolora y su uso es completamente legal. Sin duda es una buena forma de avanzar en la innovación de la empresa aunque tienen que ser leídos por cualquier objeto con lector de proximidad.

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