Rotterdam es una de las ciudades con más número de bicicletas por persona con más de 70.000 bicicletas, en una media de 600.000 habitantes. Una ciudad que tiene como objetivo ser menos contaminante. Por ese motivo el ayuntamiento de la ciudad ha instalado unos sensores para medir la temperatura y la lluvia, que saltan antes a verde y reducen la espera de los ciclistas con el objetivo de fomentar su uso.

Los postes inteligentes reducen el tiempo de espera en unos 67 segundos de media en lugar de los dos minutos o tres marcados en zonas de mucha circulación. El éxito en los ensayos ha llevado al ayuntamiento a instalar los semáforos inteligentes en los cruces más transcurridos de la ciudad.

El ayuntamiento indica que su objetivo no se trata de aligerar el tráfico, sino a fomentar el uso de las bicicletas a pesar del mal tiempo. «Queremos más bicicletas», se ha convertido ya en el lema vital de Pex Langenderg, concejal de Movilidad y cabeza visible de esta operación de «lluvia y temperatura» ciclista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.